Fundación Dar.Lo.Cab.
La historia de la Fundación Darlocab empieza con una tragedia. Darío Rodrigo López Cabana, de 16 años, salió a bailar con unos amigos y fueron agredidos por un grupo de adolescentes. Darío, un chico que nunca había peleado con nadie, huyó de la situación, pero su amigo no pudo hacerlo por lo que regresó a ayudarlo. Uno de los adolescentes atacó a Darío con un puñal, y lo mató.
Esta tragedia motivó a los papás de Darío, Myrta Cabana y Héctor López, a crear una fundación para ayudar a todos los niños, niñas, y adolescentes que hacen de la calle su lugar de supervivencia. No quieren que ningún niño muera como su hijo, y que ningún niño tenga que robar en la calle para sobrevivir. El resultado es uno de los programas más importantes y famosos del norte de Argentina, el que brinda servicios para casi 300 niños y niñas del Barrio Belgrano, el barrio de Jujuy que expulsa más niños a la calle.
Después de la muerte de su hijo, Myrta Cabana se tornó una activista en favor de los derechos humanos y los derechos de las víctimas de crímenes, lo que atrajo la atención de la Vice-Presidencia de la República. Se formó la Fundación Darlocab para realizar un proyecto patrocinado por el gobierno federal: empleó 18 educadores (tanto de barrio como de calle) para crear un programa integral para niños y niñas excluidos. Por dos años, funcionó muy bien... pero con el cambio del gobierno, el proyecto terminó.
Las familias del Barrio Belgrano no quisieron dejar que la Fundación que había hecho tanto bien a sus hijos, acabase. Niños y niñas fueron a la casa de Héctor y Myrta para pedirles que siguieran con la Fundación. Un grupo de padres y madres vendieron empanadas para financiar la compra de una casa. Otra madre ofreció su patio como sede. Con tanto apoyo comunitario, el programa tenía que funcionar; igualmente importante, tenía que tener sede en el barrio, porque la idea no era simplemente "ayudar" a unos chicos, sino transformar la comunidad y las familias que viven allí.
Este aspecto comunitario sigue como rasgo central de la Fundación. Son las madres las que cocinan desayuno, almuerzo, merienda, y cena para sus hijos en la cocina de la Fundación; cada una tiene su turno, y se logra alimentar a 270 por día. Otras madres conforman una cooperativa de panadería que aunque no brinda un apoyo a la fundación, como se soñó al principio, ofrece empleo para las madres y comida para los chicos; la panadería funciona en una casa donada por una de las mujeres de la comunidad. Otras se han capacitado para una empresa de catering, la que da empleo a unas 20 mamás.
En las tres casas de la Fundación, los niños y niñas vienen a hacer sus tareas de la escuela, tanto en grupos formales con maestros, como en grupos informales en la nueva biblioteca. También hay talleres de pintura, artesanía, y música autóctona, actividades lúdicas y deportes. También la Fundación ayuda a la conformación y organización del movimiento de niños y adolescentes trabajadores, y articula los chicos con sus pares a nivel nacional.
El indicativo más fuerte del éxito de la Fundación es que desde 1998, 80% de los niños y niñas que pasaban mucho tiempo en la calle, ya no lo hacen.
La Funcación ha mandado los siguientes documentos para la inclusión en este sitio:
- Biografía de Darío Rodrigo López Cabana
- Datos de la organización
- Presentación
- Programas que desarrollamos
Fundación Dar.Lo.Cab.
NA Soto 114, Barrio Santa Rosa
San Salvador de Jujuy, Jujuy (4600)
Argentina
Centro Comunitario
Ave Primero de Mayo #267
Barrio Belgrano
Jujuy
0388 1568 52768
424 0068
Contacto: Myrta Cabana: darlocab@hotmail.com, lanona@imagine.com.ar