Fundación Dios es Amor
En 1995, unas personas preocupadas por el número creciente de niños en las calles de Barranquilla, empezaron a visitar a las cárceles infantiles de la ciudad. Dentro de poco, se dieron cuenta que muchos niños se encontraban en tales circunstancias por el abuso sexual, y decidieron afrontar este problema directamente: con un hogar para niñas de la calle abusadas sexualmente.
La Fundación sirve niñas de 4 a 15 años, con atención psicológica especializada. No hay trabajo directo en la calle: las niñas ingresan a través del ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) o por canalización particular (vecinos preocupados). La relación con el estado puede ser complicado, pero típicamente ha sido muy bueno, porque promueve una respuesta efectiva a las denuncias de abuso.
Las niñas viven en el hogar por un año; esta estadía es estricta, para asegurar que la niña no llegue a depender de la institución. Una mayor se encarga de acustumbrar a la nueva niña con la casa -- higeine, convivencia, etiqueta -- y ha resultado que este presión de pares es muy efectiva. En este momento, los educadores fortalecen el auto-estima de las niñas, y les motivan a tener cariño por sí mismas y a superar su depresión. Es muy importante que no se hable de abuso en los primeros meses.
La segunda etapa empieza cuando la niña esté lista de confrontrar sus conflictos. Ella aprende que el abuso no era su culpa, y que el abusador es enfermo. Éste es un proceso complicado, porque se quiere superar el sentido de culpa y pecado, pero evitar resentimiento y furia al abusador. En esta etapa, la niña también aprende auto-defensa (psicológica y física) y cómo detectar las malas intenciones de los otros.
En la tercera etapa, la niña es una referente para sus pares, y enseña a las nuevas. Fomenta y fortaleza sus valores, y intensifica su nivelización escolar. En este momento, también se intensifica la terápia de familia, para facilitar la vuelta a la casa.
Aunque trabajo con familias sea más fuerte en esta última etapa, la familia siempre está presente. Cada fin de semana, las madres vienen a paticipar en la escuela Ángeles de Paso, donde aprenden cómo disciplinar con amor, cómo evitar el abuso sexual, cómo salir del abuso de alcohol o substancias, y cómo amar a sus hijas. También se trabaja la salud (física, mental, y sexual) de las mamás. El abusador no participe en la escuela. Él, típicamente, está en la carcel por la denuncia de Dios es Amor. Sin embargo, si hay un padre biológico, no-abusador, él siempre está invitado.
Inicialmente, las niñas estudiaron en un colegio del barrio, pero por problemas de conducta y por falta de dinero para pagar su matrícula, la Fundación decidió abrir su propia escuela. Ahora, el colegio está aprobada por el gobierno, y tiene clases formales y nivelización. La educación es poco ortodoxa y muy individualizada. Con una buena biblioteca, se fortalece el hábito de la lectura. En un tiempo, se preocopó mucho por la falta de socialización, porque las niñas estaban siempre en la casa, pero se solucionó el problema con muchas salidas. También, ahora la escuela está abierta a las niñas del barrio -- o más bien, a las hijas de las empleadas domésticas que trabajan allí.
Fundación Dios es Amor
Director Fabián Ramírez
Encargado de psicología, Carlos Barraza, <fundiamorbq@LatinMail.com>
Cra 43B #84-141
Baranquilla, Atlántica
Colombia
378 2815 o 378 5976