Con Don Bosco hacia la Vida
En la investigación sobre la vida de calle hecha por la Fundación Sepa, 49% de niños y niñas que viven en las calles de Santa cruz indicaron que reciben apoyo de los varios proyectos de Don Bosco, y esta cifra indica la importancia de esta institución para la infancia cruceña.
Para muchos niños y niñas, el primer contacto con Don Bosco es a través del Techo Pinardi, un espacio en el centro de la ciudad. Llegan en la tardecita, cenan, y hacen varias actividades lúdicas y pedagógicas antes de dormir. La mañana es la hora para la higiene, el aseo de la casa, el desayuno, y tal vez un momento de fútbol. A las 8:30, llega una camioneta para llevar a los que quieran ir al patio para las actividades diurnas. Otros niños y niñas vuelven a la calle durante el día, ya que todas las actividades son voluntarias.
Tradicionalmente, educadores de calle de CalleCruz canalizaron niños y niñas al Techo -- tanto como a otras instituciones en la ciudad -- pero en 2006, notando el creciente número de niños y niñas en las calles, Don Bosco resolvió montar su propio equipo de educadores de calle.
El Patio surgió de la necesidad de mediar entre la experiencia del Techo y la vida más formal de la Granja, y se dedica a alimentar los buenos hábitos que serán necesarios para tener éxito en el resto del proceso. El Patio queda más lejos del centro de la ciudad; la mayoría de los chicos llegan con la camioneta en la mañana, pero otros vienen por su propia cuenta. Allí, se encuentran todos los servicios importantes, desde lavandería y comida hasta servicios médicos y psicológicos, pero también hay muchas actividades y un intenso currículo educativo, para preparar a los chicos a volver a la escuela. Durante todo este proceso, el carisma salesiano -- el esfuerzo de inspirar a los estudiantes para que sean gestores de cambio -- es fundamental.
Después de un tiempo en el Patio y de dormir bajo el Techo, chicos y chicas tiene la opción de vivir y trabajar en la Granja Moglia, donde un buen equipo de educadores, trabajadores sociales, y psicólogos les reciben. Formalizan su educación, aprenden mejores normas de convivencia, y se ocupan en las tareas de la Granja: cuidando de los animales, cultivando la tierra, y aún manteniendo un pequeño zoológico. También es muy importante que en este espacio, ganan un sentido de la naturaleza. Después de un año en la Granja, pueden elegir quedarse más tiempo o irse a un hogar.
Con Don Bosco hacia la Vida
Casilla 1584
Santa Cruz, Bolivia
Tel. 00591-3-35.411.00
Contacto: Padre Octavio Sabbadin: hogardonbosco@mail.cotas.com.bo