sal.jpgstars.giflighthouse.jpg
space.gif
space.gif

EL ABROJO

Un abrojo es una semilla que se pega a la ropa de alguien que camina por el campo ("mozote" en Centroamérica); esta ONG intenta ser esa semilla. Entre los varios proyectos que realiza se cuenta el trabajo creativo con los niños de la calle, basado en la investigación, la mirada crítica, y el trabajo de base. Su propósito es transformar la realidad social de los niños y permitirles construir un proyecto de vida desde una visión crítica de su realidad.

La investigación y el diagnóstico son muy importantes, y por eso los educadores documentan todo lo realizado con los niños. Parten de la base que la salida de la calle es más fácil cuando los niños conocen mejor sus experiencias.

El proyecto más visible es un ómnibus que circula por las calles de Pocitos, un barrio pudiente donde muchos niños trabajan como vendedores o limpiadores de parabrisas. Dentro del ómnibus hay juegos, materiales escolares, y una pequeña biblioteca. Es "una calle fuera de la calle," donde los niños se sienten dueños del espacio. Cerca de 75 niños visitan regularmente el ómnibus.

En el último año surgió un nuevo eje de trabajo en el ómnibus: la escolarización. Una maestra acompaña al equipo para dar apoyo escolar, alfabetización y ayuda para la reinserción escolar. También se brinda capacitación a los mayores para una prueba del ciclo básico que les permite obtener un diploma sin asistir a la escuela. Asimismo, la maestra coordina el trabajo entre la familia y la escuela para evitar la exclusión del niño. Un convenio con las escuelas formales permite el pago de la maestra.

Otro componente importante es la salud. Existe un convenio con una piscina cercana y allí se promueve la higiene y el deporte, teniendo en cuenta que en un lugar como este debe contarse con vacunas y exámenes físicos adecuados.

El personal del ómnibus vincula también a los niños con otros programas de capacitación laboral, desarrollados por otro departamento del Abrojo.

Otro programa que trabaja con niños de la calle es Repique, en el centro comercial Colón, zona de clase media donde hay presencia de niños de bajos recursos. Aquí, la matriz es parecida a la del ómnibus, pero la ubicación permite el trabajo familiar ya que los niños no están tan lejos de sus casas y los educadores pueden trabajar también con las madres en talleres de relaciones familiares, género, crianza, etc.

El Abrojo trabaja con voluntarios, pero considera que es un servicio prestado más a los voluntarios, que a los chicos de la calle. Muchos estudiantes universitarios hacen su práctica en El Abrojo, mientras que los profesores asesoran sobre el apoyo mutuo dentro del equipo de trabajo.

Para El Abrojo los derechos de los niños son de gran importancia y por ello no solo les enseñan a los niños cuáles son sus derechos y cómo deben hacer para denunciar cuando esos derechos son violados, sino que también capacitan a los policías para mejorar el trato con los niños.

Como otras ONGs uruguayas, El Abrojo hace uso del Proyecto 300, mediante el cual el estado otorga dinero a las ONGs para que lo distribuyan en forma de cupones de comida entre las familias pobres, con el fin de que los niños dejen de trabajar y asistan a la escuela.

Paula Baleato
Coordinadora Programa Infancia, Adolescencia y Juventud
El Abrojo
Soriano 1153
CP: 11100
Montevideo-Uruguay

(598 - 2) 903-0144/ 900-9123


www.elabrojo.org.uy
elabrojo@elabrojo.org.uy

En 2008, El Abrojo nos mandó la siguiente actualización:

Introducción

Fundado el 8 de octubre de 1988, el Instituto de Educación Popular "El Abrojo" es una organización no gubernamental orientada al desarrollo con personería jurídica reconocida por el Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay.

Su diseño organizacional se construye en función de una articulación dinámica de diversos saberes técnicos profesionales que habilitan la concreción de programas para el abordaje de la compleja realidad social contemporánea.

Sostenemos una postura ética de profundo respeto a las diversidades socioculturales e identidades presentes en nuestra sociedad. A partir de ese posicionamiento, elaboramos una postura metodológica cuyo núcleo central es el reconocimiento de las potencialidades de las personas como base para la transformación social en la perspectiva de poder lograr una mejor calidad de vida.

Para concretar esos postulados, el eje de intervención prevalente de la institución lo constituyen los contextos comunitarios locales.

El staff de El Abrojo lo constituyen un conjunto de 82 profesionales que trabajan en forma remunerada a los que se suma el aporte permanente de 28 voluntarios. La institución implementa sus actividades en cuatro locales en la ciudad de Montevideo y a medio abierto en diversas comunidades del área metropolitana.

La misión institucional

"La misión de El Abrojo es desarrollar una organización que implemente ideas y acciones innovadoras que den cuenta críticamente de la civilización contemporánea, desarrollando iniciativas, proyectos y programas de Investigación, Capacitación, Educación y Promoción que, desde un compromiso permanente con la transformación de la realidad social, apunten a la mejora de la calidad de vida de las poblaciones beneficiarias, a través del fortalecimiento de la autonomía ciudadana, el desarrollo de la sociedad civil y la articulación de los diferentes actores sociales”. El Abrojo quiere ser un conjunto de mujeres y hombres organizados, en un espacio de trabajo de carácter político y técnico para la intervención, reflexión y transformación de la realidad.

Creemos fundamental el desarrollar una estructura de la organización de carácter voluntario, donde reposa el control político de la institución. La dimensión de la organización pretenderá estar a tono con los desafíos que se plantea, razón por la cual la construcción organizativa de El Abrojo es una de las tareas centrales en la actualidad. Esto implica profundizar la participación y el compromiso, ampliar los espacios de decisión, nuclear y captar otras voluntades y otros perfiles para el diseño institucional. La organización interna de El Abrojo pretende ser a la vez compleja y dinámica, ágil en respuestas y densa en contenidos.
El pretender consolidar una organización busca conceptualizar a El Abrojo como un proyecto permanente. Es decir, no ser simplemente ejecutores de proyectos, que conlleva muchas veces a la desaparición de la institución cuando el proyecto termina. Por ser una organización política y técnica, nuestra intervención en realidades puntuales es parte de las acciones necesarias para cumplir nuestra misión que no se agota en un proyecto determinado, por más importante que este sea. Por ese motivo, la organización interna de El Abrojo, da cuenta en forma diferenciada de estas dos dimensiones: la política y la técnica. La intervención política es permanente, sus participantes son todos voluntarios y ahí reside el gobierno de la institución. La intervención técnica en cambio, en general se vincula a proyectos financiados y sus ejecutores pueden ser rentados ó voluntarios.

Aspiramos a que El Abrojo sea idea y acción, y que ambos elementos constituyan un diferencial y un aspecto distintivo de nuestra organización en el concierto de las ONG´s. Es decir, queremos una organización que se proponga intervenir en la realidad a partir de acciones, proyectos y actividades concretas. Pero también creemos necesario actuar en el debate público, político y académico de las temáticas relacionadas con las políticas sociales, los derechos humanos y la construcción de espacios cada vez más amplios de ciudadanía. Esto sin duda nos enfrenta al desafío de participar en escenarios de debate, desplegar estrategias para ser referencias conceptuales en determinadas temáticas y dar a conocer nuestro trabajo difundiéndolo con claridad a través de estrategias discursivas comunes.

Las ideas y las acciones desde El Abrojo deberán tener una orientación explícita, de contenido innovador y críticas a la realidad en la que vivimos. Lo innovador no es un fin en sí mismo. No se trata aquí de equiparar ciertas prácticas que impregnan la sociedad y que encuentran en lo nuevo la fascinación absoluta y permanente. Por el contrario, el carácter innovador tiene que ver con el pensar e implementar estrategias que no estén atadas a esquemas o concepciones meramente teóricas, sino que reconociendo la realidad, procuramos alterarla activando todos los recursos y estrategias posibles, buscando soluciones dinámicas a problemas complejos y nuevas respuestas a viejos dilemas. Creemos entonces que la teoría se construye y nutre en un vaivén dialéctico con la realidad. Por ese motivo, aspiramos a intervenir en ella con apertura y sin preconceptos.

Sin embargo, esta apertura no debe ser inocente, sino crítica a los fenómenos de la civilización contemporánea. He aquí parte de nuestro posicionamiento e intencionalidad que sí debe ser explícito.

Queremos construir y profundizar una organización transformadora de esta realidad. Reconociendo nuestro lugar y nuestra capacidad de aporte e incidencia, buscamos en conjunto con otros actores soluciones y caminos diferentes para enfrentar los viejos y los nuevos problemas sociales.

Nuestro campo de accionar busca ser la investigación, la capacitación, la educación y la promoción. En lo referente a la promoción aspiramos a ensanchar la base geográfica de incidencia y los perfiles de sectores sociales a los cuales apuntamos. La capacitación intenta desdoblarse en dos aspectos: formación permanente para los técnicos involucrados en la implementación de los proyectos y capacitación dirigida a sectores específicos relacionados con nuestro trabajo. La capacitación externa es parte también de una estrategia de captación de recursos humanos especializados. La investigación es probablemente el gran desafío por delante.

El mejorar la calidad de vida de las poblaciones y sectores a los cuales dirigimos nuestro trabajo es el resultado buscado en nuestras intervenciones. Pretendemos ser facilitadores de un proceso de aprendizaje de las personas para que libremente puedan optar por construir su propio camino de felicidad y prosperidad. La opción es realmente libre cuando las personas disponen de los activos sociales básicos y de la estructura de oportunidades imprescindibles para utilizar los mismos.

El resultado de nuestras intervenciones, por ende, deberá ser tangible. Es decir, que nosotros y ellos debemos de poder constatar que a partir de una intervención de la institución, el capital humano y el capital social disponible por personas y comunidades es diferente en calidad y cantidad que al inicio de la intervención.

La estrategia privilegiada para lograr el impacto deseado en la calidad de vida se basa en el fortalecimiento de la autonomía ciudadana entendiendo a ésta como la capacidad de los agentes sociales para asumir, gestionar y defender conquistas sociales, culturales, económicas y políticas frente al Estado y entre sectores de la misma, con independencia de criterio. Es decir, cuando hablamos de autonomía ciudadana expresamos la idea de que los diversos actores de la sociedad deben de tener un papel protagónico en la defensa de sus derechos y en la gestión de los mismos. Esto quiere decir que cuando hablamos de ciudadanía no expresamos un bloque homogéneo en intereses y en composición. Creemos que hay intereses distintos -incluso antagónicos- y que estos se deben de saldar a partir de la participación activa de los involucrados.

El desarrollo de la sociedad civil -como otra estrategia- implica el fomento e impulso de un conjunto de organizaciones de base, nucleadas en torno a intereses específicos, reconociendo la importancia de un tejido social sólido y activo en el quehacer de la sociedad. Por último, creemos que es clave la incorporación de diversos actores en la gestión de las políticas públicas. Es importante, la coordinación y complementación con el Estado y sus dependencias a nivel municipal ó gubernamental de parte de la institución. Incorporar en forma permanente a este actor clave e insustituible sin duda abona el camino de construir políticas públicas permanentes y estables. Pero la coordinación de actores también debe involucrar a los agentes del mercado, dinamizadores de los procesos económicos del país y también a un conjunto heterogéneo de grupos y agentes colectivos que en su conjunto conforman la trama social de la sociedad uruguaya.


Google Custom Search
Shine a Light Informe Anual