A pesar de la creencia popular, investigaciones en varios países han comprobado que más del 80% de los niños y las niñas que viven en las calles tienen contacto cercano con sus familias. Las ONGs en favor de la infancia excluida han aprendido esta lección y así empiezan a trabajar en serio con las familias de los niños que viven o trabajan en la calle.
Es fácil condenar a estas familias: muchas abusan de sus hijos, otras les explotan como vendedores ambulantes o prostitutas y pocos brindan la estructura y disciplina que sirven de norma en la familia burguesa. Sin embargo, la experiencia de muchas ONGs y OGs ha mostrado que "arreglar" o "normalizar" estas familias no ayuda a las familias ni a sus hijos.
Por suerte, unas ONGs han encontrado otras opciones. A través del respeto a las familias, encuentran una fuerza escondida. Enseñan cómo usar redes comunitarias como bases de apoyo: amigos, abuelos, grupos juveniles, iglesias... También muestran que todo tipo de familia -- madres solteras, padres homosexuales, prostitutas, familias con padre y madre -- pueden ser buenos padres.
Para la ACJ en Bogotá e Intercalle en Montevideo, este modelo ha transformado la vida de los niños que viven en la calle y la de sus familias. Shine a Light ayudará con la documentación y difusión de estos modelos, con investigación, entrevistas, ensayos y videos, para crear un currículo en forma de CD-ROM o DVD. De esta manera, cientos de ONGs en todos los países de América Latina podrán aprovechar este conocimiento para mejorar sus servicios a las familias de los niños y las niñas que viven en las calles.