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JUCONI (Junto con los niñ@s)
JUCONI se fundó en Puebla, México, y depués de unos años su modelo había tenido tanto éxito, que la fundación resolvió abrir un nuevo centro en Ecuador. Después de una larga investigación, JUCONI vió que en Guayaquil, había muchos niños y niñas en las calles y pocos servicios para ellos. Así fue cómo se fundó un nuevo programa en la ciudad consteña.
En Puebla, JUCONI atienda a niños que viven en la calle y otros que trabajan en los mercados. En Guayaquil, se vió que el problema mayor era con niños que trabajaban en la calle pero vivían con sus familias, así que JUCONI-Ecuador se dedicó a solucionar este problema. En sus años de trabajo, ha creado una metodología muy efectiva y exitosa, centrada en el tratamiento de toda la familia.
El trabajo empieza en la calle, donde los educadores conocen a los chicos trabajadores. En el curso del tres meses de Operación Amistad, se logra un fuerte vínculo personal, y eventualmente los educadores piden al niño que se les presente a sus padres. Aquí empieza el trabajo más difícil: ganar la confianza de la familia, y ayudarles a cambiar su vida.
JUCONI dice que hay siete aspectos fundamentales del trabajo con familias:
- Respeto total. A pesar de las circunstancias, y el hecho de que sus hijos estén trabajando, los educadores deben respetar la fuerza y las capacidades de las familias. Una familia que puede sobrevivir en medio de tanta pobreza debe tener una gran fuerza personal.
- Protagonismo de la familia. La tendencia del trabajo social norteamericano y europeo es que el trabajador social solucione los problemas de la familia. JUCONI sabe que este modelo sólo profundiza la cultura de pobreza. Así, pues, ayuda a la familia a encontrar sus propias herramientas para salir adelante. La directora de programas dice, Si tu has llegado a ser la persona más importante en la vida del otro, es muy halagador. Pero quiere decir que has fallado. Así, pues, es fundamental que la familia reciba el crédito por sus logros, y que el educador respete y aprecie sus fortalezas.
- ¿Qué hace bien? Aún en las familias más descompuestas o abusadoras, hay algo que los padres hacen bien. Talvez el padre es bueno para jugar fútbol con los hijos, o la madre sabe hacer un buen desayuno. Los educadores reivindican estas virtudes y las usan como base para construir la auto-estima. Es muy importante para los padres saber que pueden hacer algo bien. Por lo tanto, están más dispuestos a intentar nuevas cosas.
- Buscar lo bueno en comportamientos malos. El educador pregunta, Y ¿por qué es que usted les pega a sus hijos? Les pego si no hacen bien. Ah, entonces, Ud quiere que sus hijos lo hagan bien. Así, los padres reconocen que hay motivaciones detrás de sus acciones, y cuando el educador sugiere un mejor método para llegar al mismo fin, ellos están más dispuestos a cambiar.
- Reflexionar sobre el pasado y soñar hacia el futuro. Muchas veces, las familias pobres recuerdan el pasado como una serie de insultos, fallas, y errores. Esto no permite imaginar que el futuro pueda ser diferente. Los educadores rescatan los éxitos del pasado y los utilizan como base para contruir un proyecto de vida. Esta nueva mirada al pasado también permite que la familia vea sus propias destrezas y capacidades.
- La familia es el experto. A pesar de la formación del educador, la familia siempre sabe más de sí. El educador ayuda a la familia a reconocer su verdad, y jamás impone una verdad ajena.
- Hay diversas familias. No hay un método perfecto de disciplina, educación, comunicación... El educador y la familia siempre deben preguntarse si el método funcionó, y no si están conformes con algún modelo.
Los educadores permanece con la misma familia por todo un proceso de 3-4 años -- desde la Operación Amistad hasta la graduación. Así se asegura una continuidad en el servicio y en las relaciones. Siempre hay dos educadores, uno que aboga por los niños y otro que aboga por los padres. Así, todos creen que tiene a alguién a su lado, y no se sienten traicionados por los educadores.
El diagnóstico familiar se hace a través de un familiograma, donde todos se sientan a la mesa para diagramar las relaciones de la familia. También se realiza una historia de la familia, con un enfoque hacia sus fuerzas y destrezas. Ah, y la Bisabuela Tati. ¿Dices que ella hacía una buena sopa? ¿Y siempre sonrió a los nietos? Así, los niños pueden identificarse con lo bueno de sus parientes. El diagnóstico hace parte de la terapia, insiste JUCONI.
JUCONI también tiene buenos módulos de capacitación y un excelente sistema de monitoreo. Un libro que sistematiza su trabajo -- Lo que sí funciona -- está disponible cibernéticamente en www.iyfnet.org (lamentablemente, sólo en inglés).
JUCONI
Av. C. J. Arosemena Km 2.5
Tras edificio Orquifa
Primer piso
Guayaquil
Ecuador
Tel: (93-4) 2208-093
Fax: (93-4) 2201-240
Contactos: Sylvia Reyes, sreyes@juconi.org.ec
aalvarez@juconi.org.ec
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