MUNICIPALIDAD DE MENDOZA, Infancia y Adolescencia
Mendoza es una ciudad pequeña, al pie de los Andes, con un centro bastante rico y una periferia extremadamente pobre; es decir, una ciudad donde se esperaría que hubiera muchos niños de la calle. Y por muchos años los hubo, pero con el trabajo integrado de la municipalidad, la provincia, y los gobiernos de pueblos vecinos, la ciudad tuvo logros sorprendentes.
Mendoza empezó con un proyecto ortodoxo: patrullas en las calles y un sistema de hogares, logrando poco impacto. Los niños seguían limpiando parabrisas y vendiendo dulces. Por otro lado, los educadores observaron que el sistema de hogares actuaba con fuertes prejuicios en contra de las familias pobres. La ciudad sacaba de sus casas a muchos niños pobres víctimas de violencia, cuando jamás lo hacía con un niño rico y abusado. El antiguo sistema tampoco había tratado el problema de las drogas, en el que los niños funcionaban como "mulas" para los traficantes; ni tampoco actuaba frente a las nuevas pandillas que surgieron con la droga.
Luego de un experimento con micro-hogares, la municipalidad decidió trabajar directamente en las comunidades que expulsaban niños a la calle. El presupuesto y los trabajadores fueron descentralizados para alcanzar mayor cobertura en los barrios pobres que rodean Mendoza. Esto requirió un "Pacto Metropolitano" con todas las municipalidades, la provincia, y el gobierno federal.
En el año 2000, el número de niños de la calle en Mendoza desminuyó un 80%. El trabajo continúa e incluye a las familias y diversas actividades con niños y jóvenes drogadictos. Además se han logrado convenios con ONGs comunitarias y se regalan cupones para comida a las familias que no envían a sus hijos a la calle o les exigen ingresos financieros.
La municipalidad se integra con una red de ONGs que trabajan dentro de los barrios pobres y ha conformado un grupo de jóvenes protagonistas, que trabajan con sus compañeros.
Contacto:
Edificio Municipal, 7 Piso
Sergio Reynoso
Serfareynoso@hotmail.com