Mosoj Yan -- Niñas Trabajadoras
En Quechua, "mosoj yan" quiere decir "un camino nuevo", y las educadoras del programa quieren ofrecer exactamente eso para niñas que viven en las calles, trabajan en las calles, o sufren de violencia en sus hogares. Se compone de tres proyectos interrelacionados:
1. Centro para Niñas y Adolescentes Trabajadoras (el tema de este ensayo)
2. Centro de Motivación (para niñas y adolescentes que han vivido en la calle)
3. Albergue de Restauración (para niñas y adolescentes víctimas de violencia en el hogar)
Aunque reconozca que sería mejor que las niñas no trabajasen, Mosoj Yan sabe que en el contexto de pobreza y exclusión que viven la mayoría de familias de la periferia de Cochabamba, no hay muchas opciones para las niñas. Por lo tanto, se esfuerzan para que el trabajo de las niñas no sea un callejón sin salida, para que haya muchas opciones de vida abiertas para las niñas y adolescentes. Su éxito en esta lucha es evidente en el hecho de que muchas egresadas del programa ahora estudian en la universidad, haciendo carreras tan diversas como medicina, derecho, pedagogía, y psicología.
El Centro para Niñas y Adolescentes Trabajadoras se encuentra en el centro de la ciudad, cerca a varios lugares donde trabajan niñas y adolescentes, pero las educadoras siempre tienen que hacer abordaje en las calles. Hay 7 núcleos de niñas y adolescentes, organizados por la región de la ciudad donde trabajan, y educadoras hacen actividades lúdicas y pedagógicas con ellas. En la calle, enfatizan en la cuestión de los valores, porque se ha visto que la migración del campo a la ciudad implica la pérdida de la solidaridad familiar y social que es tan común en las comunidades quechuas y aymaras de Bolivia. Los valores se centran en un saludo Inca: "Amasua, Amayulla, Amakella," es decir, "no mientas, no robes, y seas una persona de honor."
Cuando se gana la confianza de la familia, la que permite que las niñas vengan al Centro, hay muchas más opciones pedagógicas y sociales para las niñas. En el centro, la prioridad es el apoyo escolar -- aunque la educación en valores siga -- lo que las niñas también reconocen como importante. Han visto que las mayores ya están estudiando o saliendo adelante, y que educación es esencial para este proceso, así que dan mucho valor al estudio.
Más allá del apoyo escolar y educación informal, Mosoj Yan también ofrece oportunidades económicas para las niñas y adolescentes. Cuando estuve en el centro, estaban preparando un envío para Finlandia; las niñas habían bordado toallas y fabricado cartas de navidad, las que habían dado un ingreso alternativo a ellas. También reciben una beca de 100 bolivianos por mes (US$12) por no trabajar en la calle. Las micro-empresas que dan apoyo a las niñas también incluyen una tienda de artesanía y un café donde se sirve un almuerzo muy rico.
Fundamental al trabajo de Mosoj Yan es el protagonismo infantil, para que las niñas empiecen a desear y asuman la responsabilidad por sus deseos. Se lucha para que las niñas superen el conformismo tradicional de muchos excluidos de Bolivia, para que sueñen y trabajen para realizar sus sueños. La idea es que la niña pueda decir, "soy trabajadora, y eso es digno, pero también puedo lograr más." Una de las niñas de Mosoj Yan fue elegida al parlamento infantil de Bolivia, donde pretende promover políticas públicas que apoyen a la infancia trabajadora.
Mosoj Yan fue fundada por Margareth Anderson, una misionera escocesa, y el cristianismo sigue central en su misión. Sin embargo, no se requiere ninguna profesión de fe, no de las niñas, ni de educadoras o voluntarios.
Mosoj Yan
Casilla 4654
Cochabamba, Bolivia
Centro para Niñas y Adolescentes Trabajadoras
Calle Bolívar #818 (entre 16 de Julio y Oquendo)
Cochabamba, Bolivia
425 5503
Contacto: Gilka Estevez: natsmosojyan@yahoo.com
Marisol Nacho: mosojyan@entelnet.bo
www.mosojyan.org