Centro Educativo Los Retoños
[En el Enero de 2003, la ciudad de Quito cerró al basurero cuyos recicladores participaban en el Centro Educativo Los Retoños. Hasta el Agosto de 2003, el proyecto se concentra en "el fortalecimiento a niños y jóvenes de las ex- familias recicladoras;" después de esta fecha, el programa tendrá que terminar. Sin embargo, mantenemos presente este ensayo, porque el Centro era un modelo muy importante para los que trabajan con las familias y los niños recicladores.]
Como en muchas ciudades latinoamericanas, hay muchas familias que trabajan en el botadero de basura en Quito. La Fundación Niñez y Vida fundó el Centro Educativo Los Retoños para los hijos de los recicladores, y también ha hecho un buen trabajo para organizar y mejorar el trabajo dentro del botadero.
La metodología pedagógica del Centro Educativo es igual como a la de los otros sitios de la Fundación Niñez y Vida, la que surge de la pedagogía de María Montessori, pero la que siempre se adapta a la vida real de los chicos. El botadero complica la tarea educativa, y los educadores deben enfatizar más sobre higiene y salud, pero siempre hay los rincones de la vida práctica y mucha independencia y curiosidad.
El botadero de Quito no es igual al de Guatemala, donde las familias viven dentro de la basura. Sin embargo, el contexto social es parecido, porque las familias no entienden bien la importancia de la escuela, no conocen la disciplina de un horario de trabajo, y ven el dinero como una cosa de día a día -- no entienden el sentido de la inversión o el ahorro. Así, pues, es difícil motivar a los padres para traer sus hijos a la escuela.
El Centro Educativo empezó su abordaje en el botadero. No sólo conoció a las familias de los recicladores, sino que también les ayudó a organizarse. Ahora, con la ayuda del Centro (y Tierra de Hombres -- Italia), lo recicladores han formado una cooperativa para vender plástico, papel, y metal a mejor precio que las empresas de reciclaje. También han creado su propia empresa para hacer colchones de bolsas plásticas reclicladas. Así, el Centro tiene un fuerte vínculo y alianza con los recicladores.
A partir de esta confianza, los recicladores han reconocido que el Centro tiene algo para ofrecer, y están más dispuestos a llevar a sus hijos a la escuela. Sin embargo, es una lucha constante, particularmente al principio del año escolar. Cuando comenzó, el Centro funcionó dentro del botadero, para facilitar la venida de los chicos, pero ahora está a 500 metros, en un barrio de clase media. Esta nueva ubicación es muy buena para los chicos, porque les da otra perspectiva sobre la vida y les aleja de las enfermedades del botadero, pero es más difícil que las madres lleven sus hijos a la escuela.
Un resultado bueno de lo difícil que es llevar a los niños allí, es que las madres se comprometen con la educación. Si les cuesta algo, creen que es importante. Sin embargo, al principio del año, la directora de la escuela debe bajar al botadero todos los días para encontrarse con los chicos, regañar a sus mamás, y llevarles a la escuela. En este trabajo, su relación con el jefe de la cooperativa de reciclaje es muy importante, porque así los líderes de la comunidad refuerzan su mensaje.
La disciplina es un asunto difícil con los niños del basurero, pero el Centro ha encontrado una llave mágica. Cuando un niño se porta mal, la profesora dice los nombres de sus padres, tíos, y parientes. ¿Y que pensará Don Julio de Ud? Resulta que esta conección con figuras importantes en la vida del chico, le enseña que el Centro es parte de la red social que le proteje.
Las relaciones con la comunidad y las escuelas son duras, porque el botadero se ubica en un barrio de clase media-alta. El Centro concientiza a las escuelas sobre sus responsibilidades con los chicos del botadero. Lamentablemente, ha visto que las escuelas alejadas simpatizan con los chicos, pero las cercanas, no. Con las escuelas cercanas, resulta mejor enseñar el chico a limpiarse bien, y a no decir que su familia trabaja en el botadero.
En el año 2003, el trabajo del Centro se va a complicar, porque el botadero está lleno. La ciudad quiere construir un nuevo botadero al norte de la ciudad, y talvez haya que transformar el botadero actual en un centro de transferencia de basura. No se sabe cual será el resultado para la comunidad de recicladores.
Centro Educativo Los Rotoños de la Fundación Niñez y Vida
Fundación Niñez y Vida
Joajuín Pinto 132 y 6 de diciembre sector Mariscal
Quito, Ecuador
(2) 555154 227 419
Contactos: Sonia Pérez, futierra@andinanet.net
Guillermo Ordoñez: guiordol @yahoo.es
http://ninezyvidatdh.org/