sal.jpgstars.giflighthouse.jpg
space.gif
space.gif

Películas por ex-niños de la calle

Trabajando con Palabras

En las películas de la década de los 20 y 30 siempre vemos chicos de la calle como periodiqueros callejeros y en algunas partes de América Latina, sigue siendo cierto. Lamentablemente, el vender palabras no siempre le da a un chico o a una chica las herramientas que el o ella necesitan para leer, escribir ni facilitan el abrirse camino en el mundo.

La Luciérnaga, una organización tremendamente creativa en Argentina, trabaja para atender este problema. Enfrentado con cientos de niños trabajando en las calles de la ciudad de Córdoba, un grupo de reporteros comprometidos resolvieron usar sus habilidades en beneficio de estos niños - hoy los chicos trabajadores en Córdoba escriben, editan, diseñan y publican una revista de 30 páginas cada mes y venden su trabajo en las calles. No es solo que estas ventas les proporcionan una fuente importante de ingresos a los jóvenes que las vendem, el trabajar con las palabras les ha cambiado su vida. Hoy, los que antes fueron chicos de la calle analfabetos, escriben artículos fuertes acerca de sus experiencias en las calles mientras que otros comentan sobre política internacional o el escenario de artes locales. Los chicos también aprenden administración de negocios, economía, mercadeo…todas las habilidades que necesitan para hacerse un futuro para ellos mismos.

En el 2006, Shine a Light colaboró con tres jóvenes que habían vivido o trabajado en las calles cuando eran niños, pero habían cambiado sus vidas en forma dramática gracias a La Luciérnaga. Les pedimos que hagan un documental: “Hay chicos en otros países que están viviendo lo que ustedes vivieron hace una década” les dije “Hagan un video que les enseñe lo que ustedes han aprendido, lo que les ayudó a salir de la calle, a escapar de la vida de robos y drogas…¿Qué les pueden enseñar a otros chicos que están sufriendo esa experiencia?”

Los tres ex chicos de la calle hicieron sorprendentes películas pero dijeron que habían aprendido tanto acerca de ellos mismos como habían enseñado. “Al estar frente a la cámara sientes una responsabilidad", me dijo uno de ellos al final de nuestro trabajo. “Le enseñas algo a otras personas y eso significa que es algo serio. Tienes que pensar mucho, auto examinarte, pensar cómo tu vida puede tener un impacto en otras personas”. Como una revista, la cámara asigna un espacio en el cual las ideas y la existencia de los chicos marginados importan, donde otros los verán y reconocerán como importantes, valiosos e interesantes. Esta reflexión es la esencia de la educación: Permite a los chicos que se auto critiquen y auto valoren, y al mismo tiempo abrirles un camino para transformarse y transformar sus comunidades. Como me dijo un adolescente en Bogotá hace algunos años, “cuando tratas de cambiar al mundo, es cuando te cambias a ti mismo.”

Habíamos esperado que Trabajando con Palabras fuera un proyecto acerca de la alfabetización, pero descubrimos que era mucho más. Al trabajar con palabras e imágenes, los chicos y los adolescentes aprendieron a reflexionar sobre sus propias vidas para ver como llegaron a ser lo que son y como pueden transformarse ellos mismos. Las palabras también les permitirían comunicarse con otras personas abriendo un espacio en el cual los chicos pueden convertirse en protagonistas, agentes de sus propias vidas. El Taller Digital Trabajando con Palabras será distribuido en Febrero, 2007.


Google Custom Search
Shine a Light Informe Anual