Fundación ¡Vivan los Niños!
La fundación ¡Vivan los Niños! ha desarrollado una metodología inovadora para trabajar con los niños de la calle, los hijos de familias callejeras y vendedoras, y los niños de los barrios más pobres y violentos de Medellín. Es un modelo referente para servicios integrados para la infancia excluida.
¡Vivan los Niños! siempre trabaja en la calle, pero sus obras más importante son en las comunas que lanzan niños a la calle. Medellín es una ciudad especial, porque la violecia en las comunas es tan fuerte (hay unas comunas de donde ocho muñecas (cadáveres) se bajan cada día) que la calle puede ser un espacio más seguro. Las pandillas y las guerrillas reclutan a casi todos los muchachos para ser sicarios o traficantes, y hay muchos niños que escapan a la calle para escapar este infierno. Así, pues, ¡trabajo preventativo debe ser más que trabajo con familias!
En la Comuna Popular II, un barrio de pobres y desplazados, ¡Vivan los Niños! fomenta liderazgos jóvenes. Los educadores juveniles organizan deportes y juegos, educan a sus papás sobre la paz, y alfebetizan a niños y adultos. Así, se construye una contra-cultura, un tejido social que no depende de las pandillas (las cuales mantienen su poder por brindar los servicios que el estado ha abandonado: educación, seguridad, comida).
En la comunidad, educadores se visten de una camisa de ¡Vivan los Niños! para mostrar su neutralidad. Sin embargo, su seguridad también se mantiene por una causa muy triste: algunos egresados o escapados del programa ahora forman parte de la pandilla, y saben que los educadores son buena gente. Así, son protegidos -- menos en unos casos, como él de una educadora que tenía que salir de la zona por amenazas de muerte.
Ahora, hay 200 jóvenes protagonistas en el programa, pero la coyuntura es tan horrible que no previene la salida a la calle. Los niños y las niñas en más alto riesgo pueden pasar al centro de la ciudad a la casa de ¡Vivan los Niños!, para comer, divertirse, estudiar, y (en los casos más difíciles) hasta vivir.
En la calle, ¡Vivan los Niños! colabora con otras instituciones y hace verdadera educación de calle. A los gamines con una larga trayectoria de calle, educadores les motivan a participar en un patio o otro -- porque no tienen un patio propio, pueden recomendar un programa que sirve para la personalidad del muchacho (hay tres patios en Medellín: Ciudad Don Bosco, Bosconia, y Brazos Abiertos. Educadores también canalizan gamines al Hogar Claret).
En Medellín, también hay muchos niños pobres y refugiados que se han iniciado en la calle, talvez con sus familias. ¡Vivan los Niños! tiene un equipo de educadores que dan clases lúdicas en la calle -- es como un pre-escolar sin paredes. Los niños y los educadores se juntan en el Parque Berrío, en el centro de la ciudad, y hacen rompecapezas, juegan, y aprenden matemática, lengua, y socialización. En Marzo de 2002, hubo una bomba terrorista a pocos metros del sitio, pero las clases siempre siguen -- la violencia es parte de la vida en Medellín.
¡Vivan los Niños! también trabaja y concientiza a otros actores en las calles. Hay muchos vendedores ambulantes que quieren ayudar a los muchachos, pero no saben cómo. También, hay patrullas de evangélicos que dan mucha comida y así desincentivizan la entrada a los patios. ¡Vivan los Niños! intenta enseñar las consecuencias de tales acciones.
En algunos años pasados, ¡Vivan los Niños! patrocinó un torneo de micro-futbol, donde los niños de todas instituciones jugaron en equipos. Hizo mucho para armar el tejido social. ¡Vivan los Niños! también ha impulsionado la Red pro habitantes de la calle. Su relación con la Policía de Menores es muy cercana, lo que ha cambido la mentalidad de la policía hacia los gamines y ha evitado la limpieza social de que muchas ciudades padecen.
Fundación ¡Vivan los Niños!
Peter Walters, Fundador
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Medellín, Antioquia
Colombia
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fax 263 1953
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