Casa de Culturas Wayna Tambo
En Aymará, un Tambo es un lugar de encuentro; "Wayna" es un joven. La combinación capta la meta fundamental de la Casa de Culturas Wayna Tambo: es un lugar de encuentro para jóvenes artistas, donde pueden colaborar para construir un mundo más justo y más bello. Desde 1995, ha sido el espacio donde niños, niñas, adolescentes, y jóvenes se han encontrado para formar bandas musicales -- música autóctona, rock, rap, etc. -- para practicar artes plásticas, y para organizarse tanto estética- como políticamente.
Wayna Tambo es un espacio, no una institución; pretende que los mismos jóvenes se organicen orgánicamente, y sabe que "si nos institucionalizamos, nos morimos." Sin embargo, no es un espacio caótico, y promueve una serie de reflexiones y valores solidarios, entre ellos género, la pluralidad de las culturas, políticas públicas, y los medios masivos. Sus actividades son concretas -- talleres, festivales culturales, encuentros, etc. -- y siempre tienen la meta de ganar reconocimiento para la cultura joven y subvertir la mala imagen que de la misma tiene el imaginario social.
La primera intervención de Wayna Tambo en los medios masivos era una revista cultural, donde los y las jóvenes podían publicar sus ensayos, poemas, reflexiones, análisis, política, y otros escritos. Años más tarde, los jóvenes siguen publicando una revista, pero han reconocido que no tiene tanto impacto como les hubiera gustado, porque a pesar de la calidad de la revista y los escritos, las culturas aymará y quechua son mucho más orales que escritas. Sin embargo, las revistas han sido importantes políticamente y son el espacio donde han surgidos algunos movimientos literarios, como "Los Nadies", una vanguardia poética de jóvenes de El Alto.
La reflexión sobre tradiciones orales y escritas motivó los jóvenes de Wayna Tambo a incidir en un medio oral: la radio. Por un tiempo, produjeron un programa de radio para una emisora comercial, pero se dieron cuenta de que las metas de su programa no tenían cabida dentro de la radio comercial. Por lo tanto, empezó con su propia radio, 101.7, la que se escucha en todo El Alto, La Paz, y varias provincia cercanas. La radio ofrece espacio para las bandas locales y las que se han formado dentro de Wayna Tambo, pero también hay programas de muchos tipos, desde la política local y nacional hasta el feminismo, el rap, y la reivindicación de las culturas locales. La emisora se ha tornado un referente importante para la cultura y política popular en El Alto. Jóvenes y adolescentes manejan la radio y hacen su programación.
En colaboración con algunos estudios de música, Wayna Tambo ha logrado que varios grupos musicales que se formaron en la Casa grabasen sus discos. Este proceso ha sido muy importante para valorizar la producción cultural de los jóvenes y mostrar que son artistas serios. Los discos, en venta en Wayna Tambo, también ofrecen un sustento económico.
Para Wayna Tambo, "la cultura no es un medio o una herramienta; es mucho más que eso." Intervenir en la cultura hace que pensemos de nuevo en las cosmovisiones y en la filosofía popular, equilibrando un mundo que la globalización tornó unipolar. Después de cinco siglos de exclusión y miseria, muchos indígenas jóvenes tienen vergüenza de lo que son, pero el espacio de Wayna Tambo les ofrece la posibilidad de ganar orgullo por lo que hacen. Una vez que se sienten orgullosos de lo que hacen y lo que son, participan mucho más en la sociedad y la política. Se puede ver el resultado de este proceso en los famosos eventos políticos en El Alto en el 2005, cuando los jóvenes aymaras derrocaron dos presidentes y cambiaron el rumbo de Bolivia.
Wayna Tambo piensa lo político desde lo micro y la base hacia lo global. Ha reflexionado mucho sobre la teoría del caos y como las alas de una mariposa en China puede cambiar el tiempo en las Américas; en parte, creen que grupos de rock y rap y música autóctona pueden ser las alas de la mariposa, con resultados mucho mayores de los que se pueden imaginar. El Alto es más conocido por su cultura aymará, pero en realidad todas las culturas del país se encuentran en la ciudad, y los jóvenes aprovechan de esta riqueza en su música. Por ejemplo, hay grupos de rap que usan los instrumentos del altiplano, grupos de punk que integran la cumbia andina (la chicha), e híbridas entre heavy metal y la música chaqueña. De esta manera, culturas divididas encuentran tierra común en las artes, y después colaboran en la política, la organización comunitaria, o la educación. Este proceso también subvierte el discurso de "lo auténtico", mostrando que lo tradicional también es un híbrido -- la indígena con lo español, quechua con aymará, altiplano con Amazonas con Chaco --.
Este proceso cataliza una transformación cultural y política, pero también cambia el imaginario social. Los jóvenes se transforman en artistas y activistas, dejando atrás la imagen del delincuente. La gente de La Paz empieza a ver El Alto como un espacio de producción cultural, y no sólo el basurero humano. Ahora si un chico del Alto sale con una chica de La Paz, ni el ni ella tienen vergüenza de decir que el chico es Alteño, un cambio grande. Es interesante también como el arte como centro de un proceso político cambia el imaginario de los jóvenes. "En vez de querer tomar control del Estado, como en los 1970, los jóvenes están cuestionando los principios de poder, de sus papás... es un proceso mucho más radical."
En los eventos culturales en la Casa (espectáculos de teatro, conciertos de música), "no prohibimos nada". Sin embargo, los jóvenes se auto-controlan, sabiendo que el espacio es de ellos, y que mal comportamiento les va a perjudicar con los vecinos o las autoridades, imposibilitando actividades en el futuro. Igualmente, hay mucha auto-regulación en términos de solidaridad y tolerancia. Hace un tiempo, un grupo de regetón llegó con letras machistas, y algunas adolescentes hablaron con ellos, y les preguntaron por qué era necesario hablar así. La reflexión sobre el tema hace mejor música y mejor política.
Wayna Tambo es un modelo interesante no sólo por su impacto político y cultural, sino también porque cataliza y apoya procesos de organización orgánicos. No es una institución que reemplaza la cultura local, sino una manera de promover el protagonismo juvenil que existe de por si. Por lo tanto, forma parte de uno de los movimientos políticos más importantes en la actualidad y ha apoyado la transformación de Bolivia en los últimos años.
Casa de las Culturas Wayna Tambo
Calle 8 #20, Villa Dolores
El Alto, La Paz
Bolivia
Casilla 11068
La Paz
Bolivia
282 3723
contacto: Santos: waynatambo@waynatambo.zzn.com
www.casawaynatambo.tk