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Proyecto Axé
Proyecto Axé sea tal vez el programa de mayor influencia y de mayor significado histórico en la problemática de los niños de la calle. Fue fundado en 1990, y desde entonces se ha convertido, tanto en Brasil como en el resto del mundo, en el mejor modelo de respuesta, ya sea estatal o privado, ante esa situación. Proyecto Axé fundamenta su trabajo en una filosofía llamada "la pedagogía del deseo", nutrida a su vez por las propuestas teóricas de Lacan, Piaget y Vigotsky.
El proyecto es bastante grande, y dado que reúne a más de 200 funcionarios, sus dependencias administrativas integran entre otras áreas:
- La educación de la calle.
El primer contacto que se tiene con los niños de la calle se da a través de un educador. El compartir juegos, la práctica de deportes, y el escuchar atenta y cuidadosamente, constituyen pasos imprescindibles para generar confianza de parte de los niños para con los educadores. A continuación se intenta fomentar y canalizar los intereses de los niños: por ejemplo, el deseo de tocar tambores, de bailar capoeira u otras danzas, de expresarse a través del arte. Cuando los niños demuestran interés, los educadores presentan el paquete de actividades o "unidades" que ofrece el proyecto (descritas a continuación) y entonces es el niño quien elige el programa al cual quiere asistir.
Como condición para participar en los programas, los niños deben primero abandonar la vida en la calle. En esa instancia, los educadores constituyen un medio de ayuda en el proceso de reconciliación con sus familias, o llegado el caso, en el proceso de ubicar a los niños con algún miembro de su familia extendida, con quien puedan vivir.
- Unidad Papel y Arte.
En esta unidad, la más vieja de Axé, los niños trabajan con papel y deshechos para crear objetos de arte y a través de ellos, expresar su creatividad. Nutrir las relaciones humanas y orientar ecológicamente el trabajo realizado, forman parte de los objetivos de la unidad. Los educadores brindan afecto constante porque saben que la calle destruye muchas manifestaciones de cariño como los abrazos y los contactos amigables, a través de los cuales se van construyendo vínculos significativos. La atención es constante, y esto disminuye la agresividad, los gritos y las peleas entre los niños, para quienes se hace menos necesario despertar interés en espera de reconocimiento.
El arte incluye trabajos en papel maché, dibujos, colages, origami, y en general, todo lo que quieran hacer los niños. El sitio está decorado con estos mismos elementos; desde pinturas en las paredes, mesas y sillas, hasta objetos cubiertos de papel maché.
La conversación y las charlas de reflexión son muy importantes y están cuidadosamente dirigidas por los educadores. Se enfatizan las buenas costumbres y los modales, comportamientos que ayudan además a la integración de los nuevos participantes con el grupo. Los niños hacen también yoga para ayudarse a relajar y reducir el estrés.
- Unidad Pelourinho.
Este edificio, en el centro histórico del Salvador, reúne varios programas. Aquí los niños trabajan con artes plásticas, moda, imprenta (tanto en papel, como en tela), capoeira, muñecos, batería, y guitarra.
Los educadores integran a los niños en la vida de la ciudad; por ejemplo, antes de hacer un proyecto de arte, visitan los museos para conocer sobre la historia del arte. Despertar la imaginación es la parte más importante del trabajo, especialmente con los niños pequeños. Los educadores se interesan también en "rescatar la identidad", por lo que enfatizan el resurgimiento de valores propios de la cultura local y de su familia; esto sin dejar de lado la importancia del nombre y la imagen del niño en el reconocimiento de su labor artística.
Esta unidad acaba de iniciar un proyecto sobre ecología, especialmente centrado en el rescate de las tortugas marinas de Brasil, y los niños han respondido con gran interés a este nuevo proyecto.
- La Casa del Son forma parte de esta unidad. Allí enseñan batería, guitarra, manejo vocal, y capoeira. Más allá del espacio de expresión personal que los niños encuentran en la música, también se busca capacitación profesional. Salvador es centro de la música popular brasilera, y los niños pueden llegar a trabajar en algunos grupos musicales como aprendices. Se inician en composición y teoría, ambos aspectos necesarios para una carrera musical. Este programa goza de gran demanda; actualmente participan unos 170 niños.
- Danza.
Éste puede que sea el programa más interesante que posee Axé. Incluye una escuela de danza y un cuerpo de ballet que ya ha viajado por todo el mundo. Mucho miembros del cuerpo de ballet (más bien un cuerpo de danza moderna, por la influencia de Alvin Ailey y Martha Graham) ya son bailarines profesionales. Axé ha demostrado que la danza ocasiona un fuerte impacto en los niños de la calle. Los espejos en el estudio construyen su identidad, mientras que la danza africana fortalece el orgullo cultural. El ejercicio físico mejora la salud y la buena postura aumenta su autoestima: resulta impactante ver a los niños de la calle con espaldas erguidas y elegantes. Vale la pena añadir que aquí la disciplina se impone para todo.
- Escuela.
En 2001, Axé abrió una escuela dentro del sistema público de Salvador. El dinero proviene del gobierno, pero es Axé quien implementa el programa. Se espera que una escuela basada en la pedagogía de deseo pueda llegar a ser un ejemplo para las escuelas públicas de todo el país.
- "Canteiros do deseo" (Jardín del deseo).
En la escuela, Axé maneja una guardería para niños en alto riesgo.
- Unidad de capacitación.
Todos los educadores de Axé se inician como "educadores de la calle". Esta experiencia permite comprender mejor lo que se vive en ella y el por qué de la estructura del programa. Más tarde, al igual que los niños, escogen una unidad a la cual deben afiliarse.
Debido al complejo y en ocasiones difícil modelo desarrollado por Axé (Lacan es un psicoanalista notoriamente oscuro), la unidad de capacitación brinda preparación e información constante a todos sus educadores. Esta unidad también capacita a funcionarios de otras ONGs. Es un buen recurso para investigadores y entrena además a los policías, orientándolos en cuanto a cómo mejorar su trabajo con los niños de la calle.
Como si lo descrito fuera poco, todos los niños que participan en los programas, asisten a la escuela y viven con sus familias, reciben una beca para éstas.
Quienes deseen saber más sobre el proyecto, pueden solicitar una copia del libro de Axé: Plantando Axé, una proposta pedagógica.
Axé recauda fondos a través de contratos con el Estado, de apoyo internacional, y de una tienda que comercializa objetos y diseños Axé.
Contacto: Cesare La Rocca, (Director)
<projetoaxe@uol.com.br>
Marcos Antonio Cândido Carvalho, representante en los EUA
marcoscandido@worldnet.att.net
Ave Estados Unidos 161, 9-10 andar
Salvador, BA 40010 020
tel: 071 2424 5815/ fax 071 241 3110
www.s3editora.com.br/projetoaxe
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