CASA DON BOSCO
Los padres salesianos de la Casa Don Bosco utilizan el fundamento trinitario de Don Bosco para acabar con el callejerismo: la razón, la religión y el amor. En otras palabras, estar siempre presentes en las vidas de los niños ya sea en la calle o en las favelas, creer en ellos, y crear las condiciones que les permita ser protagonistas de sus propias vidas.
Casa Don Bosco es parte de la gran red de servicios sociales de Belo Horizonte. Recibe niños que Proyecto Miguilim ha sacado de la calle, y les brinda alojamiento, educación, y cariño para fortalecer el cambio de vida.
Durante los primeros meses, Casa Don Bosco brinda asistencia intensiva en una Casa de Paso. Allí aprenden lo básico de la vida en un hogar: higiene personal, oficios de la casa, cocina, nutrición, y la convivencia con otros niños. En esta etapa, los educadores intentan revincular al niño con su familia y trabajan con él para construir sueños y proyectos de vida. Este es un proceso lento: que en varias ocasiones los niños vuelven a la calle y regresan nuevamente.
Casa Don Bosco reconoce que la voluntad de los niños es el aspecto más importante para que ellos decidan salir de la calle, por eso existe la libertad de ir y volver hasta estar seguros.
Después de tres meses en el programa, los niños entran un ambiente más estable, el "abrigo" (una casa hogar). Aquí los niños tienen más responsabilidad y libertad; muchos trabajan en el barrio, y todos asisten a la escuela. Los educadores les enseñan a ser independientes: a cocinar, manejar el presupuesto personal, tener responsabilidad y mantener un horario.
La tercera etapa de Casa Don Bosco es el Pensionato o República. Aquí, jóvenes de 18 a 21 años viven independiemente, pero apoyados en una familia de profesionales que vive dentro del mismo edificio. Los jóvenes pueden hospedarse durante 18 meses; pagar un alojamiento pequeño y trabajar. Muchos asisten a la escuela o la universidad. Cocinan su propia comida, lavan su propia ropa, reciben visita... viven como si estuviesen solos. Cuando los jóvenes quieren salir del programa, Casa Don Bosco les ayuda con muebles, utensilios de cocina y demás cosas para una nueva casa. Es un programa modelo y fructífero: en los últimos cinco años, 150 niños han vivido en el Pensionato, con una taza de éxito de 80%.
En las tres casas, el espacio físico es muy importante. Son abiertos, limpios, y aireados, con lugares para jugar, descansar, socializar, y hacer cultos religiosas.
El sistema de monitoreo es excelente: computadorizado, organizado con las historias de los niños y los archivo pueden ser convertidos a una hoja de vida para procurar empleo o una beca de estudio.
El presupuesto de Casa Don Bosco proviene de la ciudad y de la Fundación San Vicente de Paul. El contrato con la ciudad a veces es un problema, porque los pagos pueden retrasarse de 3 a 6 meses.
Contacto: Carlos
casadb@salesiano.br
Dirección: Rua Ozanan 716
Bairro Ipiranga
31160-210 Belo Horizonte, MG
Tel-fax 423 6046