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Coyuntura Nacional de Callejerismo en Argentina

"Con esta crisis económica, tenemos que reconocer que los argentinos somos latinoamericanos", me dijo un argentino, aludiendo a la fuerte depresión que ha golpeado al país durante una década. El viejo mito de la excepcionalidad argentina, de su condición europea a pesar de su ubicación geográfica, se ha visto afectada en los últimos años, y más ahora que empieza a aceptarse la situación de los niños de la calle.

La depresión y el neoliberalismo ha "brasilizado" a Argentina; es decir, un 10% de la población aprovecha para alcanzar lucro más allá de lo imaginable, y los más pobres se mudan a nuevas favelas ("Villas de miseria") en la periferia de las grandes ciudades. Y mantener vida de clase media es casi imposible, cuando la cuenta de teléfono sale por US$60 al mes, el gas a $70 (en verano), y la luz a $40. "Pagamos precios europeos y ganamos sueldos bolivianos", lamentó un ex-miembro de la clase media.

En las villas de miseria, la violencia ha logrado niveles como los de Colombia, según recientes investigaciones. El alcoholismo juvenil es preocupante, las tasas de suicidio aumentan, así como los enfrentamientos entre barrios y pandillas. Por otra parte, en los centros de las ciudades, hay muchos niños y familias mendigando (pocos son trabajadores, porque el gobierno hace cumplir las leyes contra el trabajo infantil).

Pese a la coyuntura, unas ONG y OG han adelantado propuestas interesantes y exitosas. La municipalidad de Mendoza, una ciudad al pie de los Andes, coordina organizaciones comunitarias y asociaciones de familias, para evitar que los niños vayan a la calle. La Luciérnaga es una revista publicada por niños trabajadores y de la calle, que vende 50,000 ejemplares cada mes, lo suficiente para dar un buen empleo a muchos jóvenes. La educación popular y la capacitación en salud comunitaria son ejes de trabajo de la FOC, en Buenos Aires, y de Acción Educativa, en Santa Fe.

Por suerte, lo intelectual no ha decaído con la crisis económica. La filosofía y el psicoanálisis fundan muchos proyectos interesantes, y varias ONG han logrado integrar la investigación con el trabajo de base. Sin embargo, para sobrevivir, la mayoría de los funcionarios de las ONG deben tener dos o tres empleos y esto les ha restado tiempo para reflexionar o descansar.

En Argentina las políticas del FMI, del Banco Mundial, y del gobierno neoliberal han destruido la economía y como es de imaginarse, los niños pobres son las primeras víctimas.


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