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Coyuntura Nacional del callejerismo en Guatemala

No se puede hablar de callejerismo en Guatemala sin hablar de una larga historia de guerra y represión. Desde la conquista, Guatemala ha sido un país gobernado por una pequeña minoría de criollos y otros blancos inmigrantes. Los indios mayas, los negros de la costa caribeña, y los mestizos eran excluidos de la economía y del poder político.

Hasta los años '50, el resultado era un apartheid americano. La victoria electoral de Jacobo Arbenz prometió un cambio a favor de los pobres y excluídos, pero la intervención norteamericana volvió a ubicar a las tradicionales élites en el poder. Frustrados por la imposibilidad de transformación democrática, fuerzas populares e indígenas iniciaron el camino hacia una revolución -- la que pronto llegó a ser una guerra civil sangrienta y horrorosa.

Mucha gente se refugió en México, en los EE.UU., o en la ciudad de Guatemala. El país se polarizó. Entonces fuerzas de derecha lograron la intervención de evangélicos conservadores, para disminuir así la influencia de la teología de la liberación y de la iglesia católica.

Adicionalmente, la guerra destruyó la estructura familiar de mayas y campesinos. La violencia política se volvió parte de la vida doméstica. Las familias que antes jugaban un papel importante de resistencia y de lucha contra la pobreza absoluta, terminaron fragmentadas por motivos políticos o porque debieron refugiarse.

El callejerismo guatemalteco se genera a partir de esta historia. La mayoría de los niños y familias de la calle, son de descendencia maya, que se refugian en la ciudad, escapando de su tierra y de su tradicional vida en el campo. Muchos de ellos han perdido el conocimiento de su lengua y de los valores inherentes a su cultura maya, y andan por el mundo sin ancla y sin identidad.

Claro que hay también muchos casos, en que a diferencia de otros países, los niños viven junto con sus familias en la calle, o en el "estiercolero" (relleno de basura) de la ciudad. En tales circunstancias, las ONGs que trabajan con niños de la calle deben tratar también con toda la familia.

La guerra contribuyó además, a generar otros problemas del callejerismo. Creó, por ejemplo, una cultura de violencia y exclusión. Los soldados que mataban a la guerrilla y a los civiles en el campo, ahora matan a los niños. "Casa Alianza" ha documentado cientos de asesinatos de niños de la calle en los últimos años, la gran mayoría cometidos por fuerzas de seguridad pública.

Mucha gente cree que la guerra concientizó políticamente a los campesinos; lo que sí se puede asegurar, es que ha desmotivado a la sociedad civil en la creación de ONGs, pues éstas pueden hacer muy poco frente a la "cerrada democracia" de las élites. Esto ha sido igualmente decisivo para muchos intelectuales, dirigentes populares, y estudiantes que han tenido que refugiarse fuera del país.

Así, pues, se ha privado a Guatemala de los liderazgos y las garantías necesarias para ayudar sistemáticamente a los niños de la calle. Hoy por hoy, mientras los niños siguen muriendo día a día en los violentos espacios públicos, el país carece de una sociedad civil comprometida a acabar con el callejerismo.


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