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Gonzalo Jiménez de Quesada estuvo fuera de lugar como un conquistador. Se definía como un caballero errante y esperaba encontrar dragones, gigantes y damiselas en apuros en cada nuevo valle que exploraba en la parte norte de los Andes. Pese a que ha sido largamente olvidado por los historiadores - no fue un conquistador muy exitoso - ha dejado dos marcas importantes en el mundo. Primero, los Colombianos atribuyen su amor por la aventura y contar cuentos a Jiménez de Quesada, por lo que podemos considerar a Gabriel García Márquez y a Álvaro Mutis como sus descendientes. Más significativo aun, fue solo después que Miguel de Cervantes conoció a Gonzalo Jiménez de Quesada que el creó a Don Quijote. Esas huellas hacen que sea justo que le demos el nombre del quijotesco conquistador a nuestro primer experimento en el proyecto Pibe Quijote.

Abajo, pueden leer acerca de las ideas básicas de los proyectos Pibe Quijote, por lo que no repetiremos aquí esos argumentos. El proyecto Jiménez de Quesada enseñará a contar cuentos a los chicos refugiados que viven en las villas miseria controladas por los escuadrones paramilitares de la muerte: chicos con los que SAL ha trabajado en el pasado, y que sabemos que son brillantes relatores. Luego trabajaremos con ellos para crear una novela juvenil de fantasía usando la ficción para desnaturalizar su opresión, los chicos comprenderán cómo se suscitaron sus condiciones y lo que pueden hacer para cambiarlas.

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¿Como aprenden los chicos sobre equidad, justicia, opresión, bien y mal? ¿Como reúnen el valor de vencer su terror hacia el gran mundo que infunde miedo? ¿Como imaginan su futuro? El contar cuentos siempre ha jugado un papel fundamental en este proceso, del niño que se identifica con la lucha de David contra Goliat a la chica que se ve retratada en Alicia en el País de las Maravillas al chico temeroso que aprende a no tenerle miedo al monstruo que está debajo de la cama mirando Monsters, Inc. Lamentablemente un examen exhaustivo de la literatura infantil muestra cuan inadecuada es para los niños de hoy. Las historias bíblicas, las novelas ejemplares, El Señor de los Anillos, y las películas de Disney comparten el mismo entorno rural y da lecciones que se relacionan con los miedos y aspiraciones de los chicos de un tiempo anterior a la urbanización. Con la excepción de algunas revistas cómicas, los miedos e injusticias del hoy - delincuencia, pandillas, tráfico, explotación sexual - aparecen muy poco reflejadas en la literatura infantil.

Cuando los chicos de hoy sueñan con aventuras ¿qué sueñan? ¿Que historias encuentran convincentes, inquietantes y fascinantes? Muchos de los chicos pobres y marginados viven un tipo de vida que son historias poderosas llenas de desafíos de vida y muerte, aventuras que ponen los pelos de punta, y luchas por la justicia que realmente tienen importancia. Cuando cuento historias de los chicos que viven en la calle, los hijos e hijas de mis amigos se sienten encantados y aterrados, porque tal vida personifica sus aspiraciones de aventura, libertad y significado - aunque también contienen todos sus temores de sufrimiento y soledad. Podríamos decir lo mismo de los chicos que viven en las villas miserias controladas por pandillas que trafican drogas, los chicos viajeros de Colombia o los chicos indígenas en la frontera entre la ciudad y la selva. Esta mezcla de encantamiento y terror ha sido siempre el centro de la literatura infantil, pero pocos autores han podido verlo en este nuevo contexto.

Una de las lecciones más claras del trabajo de Shine a Light durante la última década es la importancia de las historias en las vidas de chicos marginados y excluidos. Las historietas de aventuras y escapatorias llenan las noches de cualquier albergue para los chicos de la calle; el género narrativo más común en la calle es el alardear; y las ONG han usado el teatro, la danza y el rap para ayudar a los chicos a volcar sus historias personales en denuncias de injusticia. A través de estas historias, los chicos les dan un significado a su propio sufrimiento, reflexionan sobre sus vidas y se proyectan a un futuro más brillante. Shine a Light, al enseñarles a grabar videos a los chicos y jóvenes de América Latina, les ha dado una herramienta para contar sus historias, con resultados muy poderosos tanto estética como terapéuticamente.

Existe un vacío en la literatura infantil y al mismo tiempo, existe un exceso de historias de la calle, desde las villas miserias a las comunidades indígenas. Pibe Quijote crea un espacio en el cual los chicos marginados pueden contar sus historias y otros chicos (y adultos) pueden aprender de ellas y crecer. El internet, los DVD y el comercio electrónico abren la perfecta oportunidad para unir estos problemas en una nueva concepción de infancia, cambio social y ¿por que no? aun el arte mismo.

Durante la creación de nuestros talleres digitales - diseñados para documentar los métodos de ONG exitosas y enseñarlos a otras organizaciones - Shine a Light ha enseñado cinema, periodismo y composición musical a los chicos de la calle y ha visto la sorprendente calidad del arte y literatura que ellos producen. En Argentina, en el 2006, pedimos a tres ex chicos de la calle que hagan videos basados en las historias de sus vidas, a fin de que otros chicos pudieran aprender y esta metodología ganó una respuesta aún más entusiasta y productos mucho más poderosos artísticamente. Con Pibe Quijote: Shine a Light por y para chicos, expandiremos este modelo a la ficción: nuevos géneros como revistas cómicas, historietas infantiles y aun novelas juveniles. A largo plazo, también hemos escuchado el interés demostrado por personas que desean enseñar imágenes generadas por computación y diversos otros medios.

El proyecto debe tener un impacto significativo en tres diferentes niveles:

1. Autores Infantiles y sus familias. Mientras enseñábamos a los chicos a hacer videos para los talleres digitales de SAL, hemos constatado que la cámara es una herramienta terapéutica, educativa y política.

2. Transformar las percepciones populares de los chicos y los pobres. Pibe Quijote: SAL por y para Chicos crece en un terreno que ya ha sido cultivado por algunas de las mejores ONGs de América Latina, programas de arte que crean un espacio en el cual los chicos pueden enseñar al público en general. En Taller de Vida, en Bogotá, Colombia, los jóvenes refugiados de la guerra civil se han unido en una trupé de teatro en la cual los chicos personifican escenas de sus vidas enseñando a los Colombianos y Europeos (en sus tours por Alemania y Francia) acerca de la guerra y de su habilidad para vencer al sufrimiento. En Córdoba, Argentina, este proceso tiene lugar mediante La Luciérnaga, una revista escrita y vendida por adolescentes que viven en la calle. Pé no Chão en Brasil usa el baile y el rap con el mismo propósito. En cada caso, la experiencia transforma la manera en que la audiencia ve a los chicos pobres: no como víctimas ni como matones, sino como agentes de sus propias vidas. Pibe Quijote extenderá este éxito a un nivel internacional, abriendo no solo el escenario o una revista a los chicos marginados, sino también el Internet, video y la industria de publicaciones.

3. Enseñando a los niños (y adultos) nuevas herramientas para vencer el miedo. Los últimos años han demostrado que la manipulación del miedo es el camino abierto al fascismo. A la vista de la percepción de mayor delincuencia, la amenaza del terrorismo y oleadas de migración del tercer mundo, los gobiernos de todo el mundo han podido reprimir las libertades básicas y minar los logros de la democracia de las últimas décadas.

La literatura infantil ha sido una forma importante de aprender a vencer el miedo - tanto para los niños como los adultos que la leen - y este proyecto atenderá el temor urbano contemporáneo. Los chicos de la calle y los adolescentes que viven en barrios violentos crean las herramientas para enfrentar el miedo, y mediante la literatura, películas y otros géneros de contar cuentos, pueden compartir estas fortalezas con otros. La metodología de este proyecto será similar a la creación de nuestros talleres digitales: dos a tres meses trabajando con una ONG específica, organizando un equipo de artistas jóvenes para crear el producto y distribución a través de Internet, DVD y CD-Rom. A largo plazo, probablemente también podremos colaborar con los editores de los libros infantiles y los traductores voluntarios de SAL para publicar estos materiales en Inglés y venderlos en Amazon.com o eBay (ver www.booksurge.com). Tal situación puede lograr que el proyecto sea auto sustentable y puede también proporcionar un importante ingreso adicional para las familias de los chicos que participan.


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